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10 Mandamientos para tu Viaje a Europa

Cuando se trata de Viajar a Europa, la mayoría se vuelve loc@. Y cuando se nos mete en la cabeza el sueño de viajar a otro continente… se nos disparan las hormonas, aunado a la ansiedad del día a día mientras más se acerca la fecha; después de todo, no todos los días se nos cumple el sueño de recorrer el mundo ¿cierto? No obstante, hay ciertas reglas que se debe tener en cuenta a modo de previsión para que no se te dañe tu viaje por un mal rato que pudiste haber prevenido desde el momento en que empezaste a hacer tu maleta. De igual manera, siempre puedes consultar nuestra Guía de Viaje ¡para que tengas toda la información que necesites a la mano!

A continuación, como si el mismísimo Moisés los hubiera redactado, te presentamos los diez mandamientos del viajero a Europa:

Serás flexible con las fechas de tu viaje:

Cuando se trata de un viaje a Europa desde Medellín, Bogotá, Cali o cualquier otra ciudad de Colombia, ser flexible puede hacer la diferencia en cuanto a precio. Los tiquetes aéreos corresponden con una gran parte de los gastos del viaje y poder mover la fecha puede significar ahorros importantes.

Comprarás y/o reservarás con tiempo tu vuelo/estadía:

Planear y reservar con tiempo tu Viaje a Europa puede significar una ganancia en planeación y alternativas. Aunque 6 meses de antelación no significan que el vuelo sea “casi gratis”, sí te permitirá encontrar clases más económicas en los vuelos, evaluar mejor tus opciones y poder ensamblar un viaje más óptimo, agradable y con algunas ventajas en términos de dinero.

Buscarás un paquete con un agente de viajes:

¡Zapatero a tus zapatos! Cuando se trata de planear un Viaje a Europa de cierta complejidad, un agente de viajes puede ser de mucha ayuda; no solo a la hora de comprar los tiquetes o reservar hoteles, sino a la hora de construir un viaje a prueba de fallos. Un agente de viajes se encargará de enlazar apropiadamente las reservas aéreas, de lidiar con las coberturas de las tarjetas de asistencia, alojarte en una zona segura y prever muchas situaciones que podrían ser desastrosas en el destino.

Tomarás una excursión o circuito:

Puede que “excursión” te suene a “paseo de escuela al zoológico”, pero cuando se trata de un Viaje a Europa, un circuito o excursión pueden ser muy ventajosos a la hora de disminuir los costos de transporte y alimentación, sin necesidad de estar amarrado a un plan rígido. Existen una amplia oferta de circuitos que resuelven el transporte entre las diferentes ciudades, ofrecen citytours muy útiles para orientarse y mucho tiempo libre para disfrutar por cuenta propia. Es un error pensar que el transporte de tu viaje a Europa será un costo menor y que los trenes o buses europeos son económicos. Adicionalmente, un circuito puede ofrecerte hotelería decente, económica y bien ubicada. Eso de dormir en un hostal, compartiendo una ducha con el resto del edificio, no es tan romántico como lo pintan.

Viajarás en temporada baja:

¡La eterna diatriba de las benditas temporadas! Que sí es más barato… pero no quiero morir congelado, que en julio también… pero nos sofocaremos con el calor. Seamos pragmáticos: Vivimos en un país tropical es decir, que el verano europeo, que coincide con la temporada baja de mitad de año, no va a ser el acabose para nosotros. Y si el calor no es lo tuyo, es posible viajar a finales de octubre o principios de noviembre, que aunque el clima es frío, no es nada que no pueda resolverse con un buen abrigo. Eso sí, Diciembre y Enero, eso ya es otra cosa que nadie cuerdo le recomendaría a un latino, por más barato que sea.

Recordarás que lo barato, sale caro:

Y aunque un vuelo a París con 5 escalas puede sonar como algo soportable, otra cosa es pasar un montón de horas deambulando en un aeropuerto en busca de un enchufe para el celular, alimentándose con comida chatarra y agua a precios de langosta y champagne, deambulando por los pasillos fríos y acumulando horas sin dormir en salas de espera heladas, mientras juegas Candy Crush con el último 2% de batería que te queda. Las incomodidades superan por mucho los ahorros. Algo similar ocurre con las “supergangas” hoteleras: Sin desayuno y lejos de los sitios de interés, la factura la recibirás cuando sumes la alimentación y el transporte que has tenido que comprar por fuera.

No comprarás gangas de 14 días:

Sí, es verdad, existen Viajes a Europa que hacen Madrid, París, Roma, Barcelona y Madrid en 14 días en bus. Lo que nadie dice es que escasamente pasarás medio día en Madrid, un día en París, otro en Roma, como mucho una noche en Barcelona y un montón de tiempo en un bus. Eso es un circuito que debería tomar por lo menos 18 días en el que deberías considerar como mínimo pasar por lo menos 1 o 2 días en Madrid (y sus museos), por lo menos 2 días en París (o más si se puede) y por lo menos 2 días en Roma (que sigue siendo poco). Y si de reconciliar la relación bolsillo – disfrute se trata, la recomendación es revisar el itinerario con detenimiento, no tomar excursiones atiborradas de paradas a toda prisa y elegir un programa que te ofrezca suficiente de las ciudades más importantes.

No desearás el hostal/departamento del prójimo:

Siempre nos han vendido la idea de que la mochila, el hostal, el motel o el departamento son el standard, la realidad es un poco más compleja que eso. Pero después de hacer 16 horas de caminata por París necesitarás descanso, y seguramente la pareja de mochileros de la habitación (o camarote) de al lado tengan intenciones de gemir, pelear o reírse (en otro idioma) hasta las 2 de la madrugada. De paso, los precios super económicos comienzan a inflarse cuando te das cuenta que no tienes desayuno, estás a 3 buses de la atracción más cercana o que el edificio de al lado es una discoteca que funciona hasta las 5:00 a.m. ¡Estás de Viaje por Europa! Te mereces estar cerca de la ciudad, comer desayuno buffet y dormir en una cama que tenga por lo menos 3 estrellas.

Buscarás un guía experimentado:

Y aunque el guía del circuito o excursión pueda parecerse a tu profesora de primaria, un buen citytour panorámico y la experiencia de un guía profesional pueden darte una buena idea y estupendas recomendaciones sobre las atracciones turísticas, los sitios de interés y lo que realmente vale la pena. ¿Te imaginas hacer una hora de fila para entrar al Coliseo Romano? Un guía experimentado ya sabrá qué días y horas son las más recomendables para visitarlo.

Llevarás una Tarjeta de Asistencia Médica: (Ver nuestra Guía de Viaje)

Todo viaje es una aventura. Pero no necesitas asumir riesgos innecesarios si lo que deseas es disfrutar ¿cierto? Entonces, casi como una obligación, es el hecho de llevar, pedir o aclararle a tu agente de viajes la compra y uso de tu Tarjeta de Asistencia Médica. Esta, es tu seguro de vida en el exterior, ya sea que viajes a Europa o cualquier otro lugar; la puedes conseguir directamente con tu proveedor de seguros o en la misma agencia de viajes y, en caso de cualquier eventualidad como una enfermedad o accidente, será tu salvación y te evitará más de un dolor de cabeza. 

 

Adicional, y como nunca hay previsión suficiente, te traemos unos mandamientos bonus que nuestro equipo quiere compartir contigo:

  • Llevarás SÓLO lo necesario: De acuerdo con el último mandamiento, prepárate: ¿tienes alergias? ¿padeces de alguna condición? ¿duermes con tu osito solamente? ¿de verdad es tan necesario llevar ese libro de Game of Thrones tan grande y pesado? Son factores que te ayudarán en la elaboración de tu equipaje. (También puedes ver tutoriales en YouTube para optimizar el espacio y el peso).
  • Cuidarás y pensarás en tu alimentación: ¿Vegetarian@? ¿Aversión a la cebolla? ¿Delicado con la lactosa? No pases un mal rato, pregunta qué ingredientes tiene lo que te vas a comer, procura que sea algo nuevo (¿no vas a ir a Frankfurt a comer fríjoles cierto?) y en dado caso, lleva tus pastillas antieméticas para evitar… desastres.  Y finalmente, sinó te gustó, prueba otra vez algo diferente, la gastronomía es un asunto cultural, ¡no temas probar cosas nuevas!
  • Escogerás tu ropa de acuerdo al clima/ambiente de tu destino: Supongamos que tienes unos calzones de la suerte, de esos con agujeros y con la cara de Mickey Mouse en ellos, los amas… ¡no los quieres dejar! No te culpamos, pero… ¿subir los Alpes Suizos a -10ºC con ellos? Es un riego que no te aconsejamos tomar, guárdalos para las noches románticas en Barcelona y mejor prepárate para la ocasión.
  • No tendrás miedo de hablar en otro idioma: si… la barrera del idioma es alta y dura, pero débil y calurosa; te sorprenderías de lo amables que suelen ser los lugareños con los turistas, no obstante, ¡lleva un diccionario! Aprender un par de términos te hará hacer nuev@s amig@s.
  • No sólo verás el mundo a través de tu celular/cámara: obviamente, nada mejor que aplicar el status quo con tu mejor smartphone, subiendo la tan querida selfie “sujetando” la Torre Eiffel. Pero relájate y disfruta: la naturaleza te dió unos ojos capaces de apreciar la belleza y el arte, ¡abre los ojos! Mira cada detalle, aprecia cada obra, cada fragmento de historia y observa el eco del pasado y la vanguardia del futuro en tu viaje, planifica bien tus fotos tomando sólo las necesarias.

Y, como bonus (porque no se nos dejan de ocurrir cosas para que disfrutes al 100% tu viaje):

  • Prepara tu viaje con TIEMPO: Nada mejor que la adrenalina de hacer una maleta dos horas antes de presentarse en el aeropuerto. Pero, está demostrado que los inconvenientes en general, ocurren por no preveer y empacar a última hora. Recuerda que en los detalles se halla la perfección.