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7 Maneras de ser un buen turista

7 Maneras de ser un buen turista

En los últimos días, el furor del mundial Rusia 2018 ha desatado el “lado oscuro” de la pasión hincha por el deporte rey. En cierto sentido, es comprensible y hasta admirable el hecho de que millones de naciones se unan por una sola causa, así sea por un mes, abandonando por unos segundos todas las guerras, chismes y peleas comunes entre países, para ver a sus equipos perseguir el sueño de la copa de oro. 

Pero, una cosa es la pasión, y otra el abuso desenfrenado. Ya sea que estemos en el mundial, en las olimpíadas o en Disney, el respeto y el control de los límites es fundamental para tener una experiencia maravillosa y hacer sentir a nuestro país anfitrión cómodo con nuestra llegada. Viajar a otro país, es como visitar la casa de un vecino, solo que más grande, con reglas muy diferentes y con repercusiones irreparables.

Aquí te traemos 7 maneras de ser un buen turista, para ti, para tus compañeros de viaje  y para todo aquel que se prepare para viajar. Después de todo, nadie está exento de embarrarla por muy moderado que sea, y más teniendo en cuenta que cumplir tu sueño de viajar, puede nublarte la razón.

1. No abuses de monumentos, estatuas y/o símbolos religiosos. 

Ten en tu mente éstas tres palabras: respeta, respeta, respeta. Los monumentos y símbolos, más que una pieza de arte o expresión cultural, son el legado de una cultura e ideología, y como tal, merece respeto. Tómate las fotos que quieras, de una manera decente y prudente, manteniendo tu distancia… ¿para que tocar? A menos, claro está, que el monumento tenga esa temática y sea ampliamente permitido que incluso te “montes” o hagas parte de él.

2. Respeta los parques nacionales/reservas naturales y su flora y fauna.

¿Te gustan los animalitos? ¿Era tu sueño ir de safari, nadar con delfines o visitar el Amazonas? ¡Genial! Pues también aplican las tres palabras: respeta, respeta, respeta. Si bien son parte de una reserva ecológica, zoológico o museo, NO SON UN PRODUCTO. Trátalos con respeto, no los persigas o forces obtener una bendita selfie, no cortes las flores porque sabes que a tu abuelita le gustarán y… trata de no hacer pis en las playas de Hawaii o en la costa mediterránea (por muy placentero que ésto sea, aguántate, sál ¡y ve al baño!).

3. No asumas que nadie te entenderá

Crees que porque vas un país en el que no hablan tu idioma, ¿no te entenderán? Quizá en un principio te parezca divertido el andar por ahí profiriendo improperios a diestra y siniestra, cantando a voces las canciones de tu equipo favorito por la temporada del momento, pero… todo se siente y se vive. Y como tal, no eres invisible y tu actitud no pasará desapercibida, o te ignorarán bajo la premisa de “bueno, el/ella es un turista, dejémosle ser“.

Mantén un lenguaje moderado, el 70% de nuestra comunicación es corporal y, la sonrisa es universal, así como la tristeza, la inconformidad y las groserías. Se educado, humilde y amable… mantente alegre, pero responsablemente.

4. ¡Cuidado con las selfies!

La tecnología es un aliado asombroso y casi irreemplazable. ¡Pero no te distraigas! Permítete observar tus alrededores antes de causar un daño al tomarte una selfie, pues puedes terminar apoyandote en una obra de arte, mostrador o vitrina, lo que puede resultar en un aparatoso/costoso accidente. Así como el pararte en medio de una vía famosa, perjudicando el tráfico y arriesgando tu seguridad y la de otros.

5. La línea invisible de la ética y moral.

No transgredas zonas de seguridad delimitadas, empezando por el aeropuerto. Respeta las normas y señales, así como a las reglas que las autoridades competentes representan. Si estás en un museo, ¡no te saltes la banda de seguridad para ir a ponerle los dedos en los pies al David de Miguel Ángel! Aplica también para las señales de tránsito, especialmente si vas a rentar un vehículo, no manejes como en tu país.

Especialmente, si vas a viajar por la “fama” de un país, región o zona en particular… manéjalo con prudencia. El turismo sexual (término acuñado a las ciudades en donde la prostitución es muy  común y legal), o con menores es un delito penado por la ley. Al igual que el denominado “Narcoturismo”. 

6. Las reglas, te agradan o no, son para todos.

No cometas actos indecentes que moral, o éticamente irrespeten el sentido común cultural de tu país anfitrión. Compórtate dentro de los cánones establecidos, tal y como te gustaría que los turistas se comportaran en tu ciudad o país. No orines en las vías públicas, escupas o seas imprudente, puedes arriesgar tu estadía por un simple acto de “broma” y peor aún, tu vida.

7. Mantén bajo el volumen.

¿Te gusta cantar, o estás con un grupo grande? No grites. Mantén la calma, y espera a estar cerca de quien necesitas hablarle, y haz tu mejor esfuerzo de mantener un volumen adecuado. No se trata de que susurres, pero ten en cuenta que no a todo el mundo (especialmente a otras culturas), les gusta la… “sabrosura” característica de los latinos. No perturbemos el ambiente, ríamos, miremos, hablemos pero siempre con respeto… y con una sonrisa.  No es necesario que al entrar a un restaurante empieces a acomodar las sillas y mesas para tus comensales,  si en el lugar lo permiten alguien lo hará por ti, sino… ¡pregunta! De lo contrario, te pueden negar el servicio e incluso expulsar del recinto. En los sistemas de transporte superficial o subterráneos como el metro, se discreto, disfruta el viaje sin perturbar la paz. Recuerda: no es necesariamente tu culpa, se trata de otras culturas, otros mundos, otras normas.

Y porque 7 no son suficientes…

8. No te quejes y te ahogues en las comparativas.

Que si esto no sirve como allá“… “que no se parece a esto“… etc… Es otra cultura, he ahí el dilema. Se trata de explorar la diversidad de un planeta de 8000 millones de habitantes, con sus aparentes “pros” y “contras”, así son las cosas en ese otro lado y, créenos, para ellos también lo ajeno es extraño. No te frustres sólo porque en Australia el agua de la poceta gira al revés, o porque en España se le rinda culto a la tauromaquia (corridas de toros)… déjate llevar e impresiónate con la novedad de conocer nuevos destinos. ¡La vida es un ratico!

 9. No estás en un zoológico.

Mirar fijamente no es lo más prudente que puedes hacer, en otra cultura puede ser mal interpretado; y lo mismo aplica cuando se trata de niños irresistiblemente tiernos o mascotas. Tomarles foto y tocarlos puede no ser bien recibido. Asegurate de tener previa aprobación para ello.

10. Usa tus ojos, son gratis.

¿En serio ahorraste para el viaje de tus sueños para ver la ciudad de tus sueños a través de tu celular? Según una encuesta del diario “Daily Mail”  En octava posición de las conductas de turistas más molestas, se encuentran los que tapan con sus gigantescas «tablets» los monumentos que el resto quiere ver (ya sea en transporte público o en la calle). De esta forma lo considera un 10% del total de aquellos que han dado su opinión.

Y nuestra favorita:

Y, sobre todo… respeta a las personas. Las barreras idiomáticas son extensas, pero aun así somos de la misma especie, del mismo planeta. Hacer que una persona, sea quien sea, diga cosas ofensiva en un idioma que por su ignorancia desconozca es un hecho inmoral, que deja muy mal visto a nuestro país de orígen. Más aún cuando dicho video se hace viral y es visto por millones de personas, ya ahí pasa de ser “un chiste inocente” a un acto de irrespeto internacional. Piénsalo: ¿te gustaría que te lo hicieran a ti, y seas el hazmerreír de otros cientos de miles sin decencia?

No olvides consultar nuestra Guía de viaje.